Cuaderno de las Finales: Game 2

Música, frío, lesiones, asistencias y parciales.

Elio Martínez.

Los prolegómenos

Esta intro es magnífica. Magnífica. Sea la hora que sea cuando la veas, que puedas verla y oírla. Escucha la música, siente las palabras de los jugadores, fíjate en las estancias recreadas de acuerdo a diferentes épocas de la NBA mientras los aficionados observan. No sé por qué en el primer partido no la disfruté como es debido. 

Quedaban minutos para iniciarse el partido, los casi 20.000 espectadores cantaban "Let’s Go Raptors!” y algunos de ellos estaban en… ¡plumas! Hacia tanto frío en el pabellón debido a la intensidad del aire acondicionado que incluso Guillermo Giménez lo comentó en la retransmisión de Movistar.

Luchando contra los elementos

Es por eso por lo que cuando se vio a Curry iniciar el partido fallando tres tiros y mostrando malestar se especulaba con un resfriado galopante haciéndose fuerte en su cuerpo. Pero no era eso, era deshidratación, al menos una de las fuentes de ESPN es lo que aseguró a la cadena. Se marchó al vestuario unos minutos y volvió, pero no sonrió a lo largo de la noche. (Falló sus primeros 6 tiros, metió 6 de los 11 siguientes).

Los percances no terminaron ahí. Kevon Looney acabó con un golpe en el pecho tras ser arrollado por un camión de mercancías —no somos conscientes de lo fuerte que es Kawhi Leonard— y no volvió a jugar tras el descanso. Mañana martes pasará por el hospital a ver qué le dicen. Iguodala recibió un golpazo por comerse un bloqueo de Marc Gasol. Klay Thompson dijo adiós al parqué tras lesionarse en los isquiotibiales mientras maldecía su suerte. Y aún así ganaron los Warriors. 

¿Cómo lo hicieron?

Repartiendo 34 asistencias en 38 canastas —22 de 22 en la segunda mitad— y recibiendo aportaciones vitales de Cook (9 puntos, 3 triples), Bogut (6 puntos en 7 minutos), Iguodala (8-8-6), Green (17-10-9) y Cousins (11-10-6). 

Sí, Cousins fue un factor desequilibrante. Empezó el partido como titular para contrarrestar el efecto Marc Gasol (de 20 puntos el jueves a 6 ayer) y lo hizo tan mal como para cometer 2 faltas en 4 minutos. Lo terminó tan bien como para que Steve Kerr le dejase 28 minutos en pista a pesar de creer que no podría jugar más de 20.

Los parciales

Y 20 fueron los puntos que anotaron los Warriors de manera consecutiva sin que Toronto pudiese responder con una sola canasta. 20-0 (18-0 para iniciar la segunda parte), el mayor parcial de la historia de las Finales desde que NBA y ABA se fusionaron en 1976-77.

Esos minutos cambiaron el signo del encuentro y permitieron a Golden State afrontar con algo más de garantías un final de partido en el que ambos equipos se esforzaron al máximo en defensa. Porque la realidad es que tanto Toronto como Golden State tuvieron rachas defensivas excelentes en diferentes momentos de la noche.

De hecho los Warriors sufrieron para acabar el partido. Quedaban 7:59 para terminar cuando Klay Thompson se marchó lesionado. En ese instante era el máximo anotador de su equipo con 25 puntos y nadie consiguió superarle. En los siguientes 2:20 los de Oakland anotaron 8 puntos por medio de Livingston, Green y Bogut. Pero a partir de ahí se quedaron estancados y Toronto hizo un 10-0 hasta que el triple de Iguodala decidió el partido.

En ese momento el marcador era 104-106, Curry dio un pase muy arriesgado que aún no sé como Livingston salvó de las garras de Leonard y asistió a Iguodala para que certificase el cambio de rumbo de las Finales de 2019. Un par de centímetros más y Leonard hubiese robado un balón para iniciar un contraataque y buscar el empate a 106.

“Es una falta de respeto dejar a Andre libre cómo lo hicieron”, dijo Curry nada más cumplirse el minuto 48. Seguramente pensaba de forma errónea, porque los Raptors lo único que estaban haciendo era querer robar el balón,

“No he sentido nada especial. Me pondré a leer un libro en 45 minutos”, respondió Iguodala cuando le preguntaron por el triple. “¿Ni siquiera en las Finales?”, insistieron. “No. Simplemente estaba feliz por Shaun, hizo la jugada correcta. Ya está”.

Leonard

¿Se pueden meter 34 puntos, capturar 14 rebotes y jugar mal? No, pero sí se pueden acompañar esos números con 5 balones perdidos y un 40% en tiros de campo para completar un partido gris. 

Leonard hizo muy bien algunas cosas, como anotar 16 tiros libres sin fallo —nuevo récord en la historia de las Finales NBA superando el 15/15 de Terry Porter en 1990— o ayudar sobremanera a que los suyos consiguiesen segundas oportunidades. Sin embargo erró tiros decisivos y fue incapaz, nuevamente, de descifrar la defensa que le están planteando los Warriors. Las trampas que le impedían avanzar y conseguir buenos ángulos de tiro le hicieron buscar el camino de forzar faltas como una de las maneras de aportar en ataque. 

Si has visto algo de Juego de Tronos estarás de acuerdo en que esta valla publicitaria situada a unos 300 metros del Oracle Arena —digital, como casi todo en aquella zona de EEUU— anunciando que El Rey del Norte está llegando a Oakland es genial. Todo cuidado: mensaje impecable, Kawhi intenta reír y el GS sin el W para evitar algún dolor de cabeza legal por usar GSW. 

Ahora toca ver si Leonard es capaz de dejar algún partido para el recuerdo en estas Finales, porque de momento no lo está haciendo.

Klay

“Klay ha dicho que estará bien. Pero Klay puede estar medio muerto y decir que va a estar bien”.

Las palabras de Steve Kerr animaban a los aficionados de California, pero con dos partidos a jugarse entre miércoles y viernes no se debería ser muy optimista respecto al futuro inmediato de Thompson. Hoy o mañana se le realizarán pruebas y sabremos más. ¿Es posible que Durant vuelva para el tercer partido y se guarde a Thompson de cara al cuarto para que tenga un par de días más de recuperación?

“Lo que todo el mundo ve son victorias que parecen fáciles y que ganamos por tener más talento que el resto. Pero hay mucho trabajo detrás. Y tenemos que luchar ante estas lesiones cada año”.

Andre Iguodala resumió el sentir de un equipo que ya suma 23 eliminatorias seguidas ganando al menos un partido fuera de casa, otro récord histórico. Y la marca de partidos de Golden State con Curry pero sin Durant va 32-2.

El miércoles noche, más.