Deberíamos haber visto antes lo de Kawhi

Un 6 de julio un tanto movido.

Elio Martínez.

Hace unos meses, en mi cabeza:

Si Extra nbamaniacas crece, entre otras cosas, tendré la oportunidad de hacer vida normal y no estar obligado a trabajar todos los fines de semana del año. Los suscriptores prefieren leer de lunes a viernes.

Hace unas horas, también en mi cabeza:

¿Cómo podías ser tan iluso para pensar algo así?

El despertar

Mi rutina diaria empieza con una alarma silenciosa, una alarma que solo puedo sentir yo. El reloj vibra pronto. Y digo vibra y no suena ya que por regla general, cuando mi reloj avisa, es demasiado pronto como para que el resto de la familia se entere de que una alarma está en marcha.

Como no, Ley de Murphy mediante, el sábado mi reloj dio el primer problema en 16 meses y se quedó sin batería por un fallo de software. ¿La consecuencia? Despertar 32 minutos después de que se supiera la gran noticia de la noche: Kawhi Leonard era nuevo jugador de los Clippers.

Dejando atrás esta anécdota, al poco de abrir los ojos estaba tratando de entender cómo se había producido el movimiento y comprobé con curiosidad que en el gran fichaje del año 2019 Adrian Wojnarowski había sido batido en velocidad por otros tres insiders: Chris B. Haynes, Cris Carter y Shams Charania. Llamativo esto, como todo lo demás.

La doble operación

No solo Kawhi Leonard había firmado un contrato por el máximo salarial (141 millones de dólares) y cuatro años con los Clippers. Leonard iba a tener un nuevo compañero que llegaba desde Oklahoma City, Paul George. 

¿Cómo sucedió esto?

Antes de que los Clippers ofreciesen a Oklahoma City cinco primeras rondas (tres propias en 2022, 2024 y 2026, dos de Miami en 2021 y 2023, esta última protegida entre los puestos 1-14), el derecho de intercambio de otras dos rondas de los Clippers (2023 y 2025), a Danilo Gallinari y a Shai Gilgeous-Alexander a cambio de Paul George, algo ocurrió oculto a todos.

A la chita callando, el que parece que nunca hace ni dice nada, actuó. Kawhi Leonard llamó en junio a Kevin Durant para que jugasen juntos en los Clippers. Ese primer intento no le funcionó ya que Durant tenía decidido marchar a los Nets, por lo que pasó al plan B. Leonard llamó a George y con él sí tuvo éxito, él si estaba dispuesto a dar los pasos necesarios para pedir su salida de los Thunder.

Así las cosas, Leonard se reunió el lunes con los Clippers en la casa de Doc Rivers; el martes con Rob Pelinka y Jeannie Buss en un hotel a 65 kilómetros de las instalaciones de los Lakers; y el miércoles, en Toronto, en lo que al poco empezó a parecer a los canadienses una pura formalidad.

Leonard, a todas luces según podemos saber por las múltiples informaciones que coinciden por parte de ESPN, The Athletic, Los Angeles Times, Yahoo! Sports y Toronto Star, básicamente estaba comprando tiempo: él quería jugar con los Clippers si le acompañaba una segunda estrella y los angelinos necesitaban ese tiempo para cerrar un acuerdo con los Thunder. A partir de ahí se sucedieron las negociaciones a dos bandas entre tres equipos, utilizando Oklahoma City a unos y a otros.

Los Clippers sabían que era indispensable conseguir a George para lograr a Leonard, por tanto negociaron con los Thunder; a su vez, los Thunder plantearon una negociación alternativa con los Raptors para que fuera Toronto quien se llevase a George y por tanto terminase de convencer a Leonard. Sam Presti, el general manager de los Thunder, exprimió a Raptors y Clippers al máximo en una subasta por George y cuando logró lo que quería, dio luz verde al acuerdo con los angelinos.

El botín fue salvaje —recuerda con matices a aquel desequilibrado traspaso entre Nets y Celtics de 2013—, pero por una noche los Thunder tuvieron la suerte de cara al ser dueños del futuro de Leonard y George ya que lo que Oklahoma City decidiera marcaría el rumbo de ambos. Si George no salía, difícilmente Leonard jugaría en los Clippers.

¿Leonard es un cyborg?

Se dice que Kawhi Leonard es un cyborg. ¿Ha sido frío y calculador en esta agencia libre como lo suele ser en la pista? Sí.

Leonard ha estado jugando con los tres equipos que le pretendían. Por lo que ha terminado sucediendo, es evidente que Leonard quería desde el principio jugar en los Clippers, pero ha dejado abiertas todas las vías hasta el último momento para tomar el camino que más le conviniese. En ningún momento Leonard avisó a Lakers o Raptors de que los dejaba fuera de la carrera por sus servicios, algo que sí han hecho en el pasado otras estrellas de la NBA en julio. 

Primero dio tiempo extra a los Clippers para conseguir a Paul George. Después no descartó a los Raptors por si el equipo que conseguía a George era Toronto. Por último, mantuvo en vilo a los Lakers y, dos horas antes de que se comprometiese con otro equipo, les pidió que retrasasen el movimiento de Anthony Davis hasta bien entrado el fin de semana. No hagáis nada aún si queréis seguir con esperanzas de conseguir a Leonard, fue el mensaje que recibieron los Lakers. Conseguid a George y Leonard firmará con vosotros, el que recibieron los Clippers.

¿Se puede afirmar que ha mantenido a alguno de esos equipos con esperanzas falsas? Es difícil llegar tan lejos como para afirmar algo así y, en cualquier caso, el equipo que menos opciones ha parecido tener en todo momento ha sido Toronto.

La clave estaría en saber qué hubiese ocurrido si los Clippers no hubiesen conseguido a George. Probablemente Leonard se hubiese ido a Lakers o Raptors en ese caso, ¿pero a cuál de ellos? ¿A los Lakers si tenía claro que quería vivir en Los Ángeles? ¿A los Raptors si no quería formar parte de un Big Three?

Clippers

Los Clippers se han convertido, desde ayer, en uno de los máximos candidatos al título. Es el segundo equipo de la historia que ficha de golpe a dos jugadores de 25 puntos por partido —ya lo hicieron los Cavs en 2014-15 con LeBron y Love—, con la singularidad de que pese a ese volumen de anotación y de uso, alrededor del 30% la pasada temporada, ambos pueden destacar sin balón. Su eficiencia en el tiro, ambos en el top-27 de la NBA del pasado año en True Shooting si no contamos a jugadores interiores, está fuera de toda duda. 

Para más inri, ambos son excelentes defensores, del más alto nivel. Junto a Patrick Beverley formarán la defensa de perímetro más terrorífica de la liga.

Leonard, George, Beverley, Landry Shamet, Montrezl Harrell, Moe Harkless, Lou Williams e Ivica Zubac forman una plantilla de escándalo a la que, no olvidemos, se unirá posiblemente otro jugador de importancia porque los Clippers tienen disponible su excepción de 4,8 millones.

¿Suficiente para considerarlos favoritos por encima de los demás? No, porque a priori parece que habrá mucha igualdad y por otro tema importante, la salud. Kawhi Leonard apenas jugó en la temporada 2017-18 y durante la pasada descansó en 22 de 82 partidos. Eso no evitó el título de Toronto, pero sabemos que con Leonard hay que ir con cuidado.

Lo mismo respecto a Paul George, quien ha terminado la temporada siendo una sombra de sí mismo debido a problemas físicos de importancia. En los últimos meses George ha sido operado de los dos hombros y las últimas noticias apuntaban a que no estaría listo para el inicio de la pretemporada. 

Del estado de ambos, considerados de manera oficial dos de los nueve mejores jugadores de la NBA en este momento, dependerá el futuro de la franquicia.

Raptors

Es imposible determinar qué va a ser de los Raptors en un un futuro próximo. Fichajes de agentes libres solo puede hacer uno con su excepción de 9,2 millones —ya ha gastado la bianual en Stanley Johnson— y se da la situación idónea para que Masai Ujiri explore el mercado para reconstruir el equipo ya que Lowry, Gasol e Ibaka terminarán contrato en 2020.

Que esa reconstrucción sea a futuro o para volver a pelear de inmediato está por ver, pero no debemos contar con ellos para defender su título.

Thunder

Tal vez esto pueda ser lo mejor que le ha podido pasar a Oklahoma City. Con el núcleo actual ya se ha visto que no tenían opciones en el Oeste y el retorno a cambio de George permite explorar el mercado durante años. Oklahoma City resulta, a la hora de realizar un análisis, lo mismo que Toronto, una incógnita con la que es mejor no perder el tiempo hablando de castillos en al aire. 

Es factible que Sam Presti, el general manager, valore opciones que impliquen la salida de Russell Westbrook para un reset casi total —algo que según ESPN ya sabe Westbrook—, pero de momento lo único que podemos contar es lo que sabemos: que han sacado una fortuna a cambio de George y que controlarán las primeras rondas del Draft de los Clippers hasta 2026. Que alguna de esas rondas pueda terminar siendo muy buena sobre todo en la época en la que Leonard y George pasen de los 33 o 34 años está por ver. También están las rondas de Miami. Alguna puede ser muy buena y provechosa.

Lakers

Era imposible no jugar esta mano. Los Lakers estaban con opciones de juntar al mejor trío de jugadores que se haya visto en la NBA. Tener a Davis, LeBron y Leonard en el equipo no podía dejar de traducirse en al menos ¿dos? Finales sin lesiones de por medio.

Se han quedado sin algunos agentes libres que tal vez les hubiesen hecho un apaño (J.J. Redick más barato que Green, Trevor Ariza, Terrence Ross, Seth Curry, D’Angelo Russell, Jimmy Butler), pero, insisto, ¿cómo no vas a arriesgar a juntar a ese trío de bestias?

Les ha salido mal porque en estas apuestas con riesgo alguien tiene que perder. Sin embargo, lo peor de todo no es haberse quedado sin la oportunidad de fichar a alguno de los nombres mencionados antes, sino ver que de la nada, en la acera de enfrente, ha nacido un candidato al título en su misma ciudad.

La plantilla se ha complementado con Troy Daniels, Jared Dudley, Quinn Cook, Danny Green, DeMarcus Cousins y vuelven McGee, Caldwell-Pope, Rondo y Caruso. Suficiente para pelear por el título.

Lo mejor para la NBA

Seas del equipo que seas, lo que ha ocurrido es lo mejor para la NBA. Si Leonard se hubiese ido a los Lakers se hubiese formado de nuevo un súper equipo como el que fabricaron los Warriors en 2016 y los aficionados ya estaban cansados de que hubiese un equipo tan superior al resto. No hace falta recordar los paseos militares que se dio Golden State en los playoffs de 2017 y 2018 (salvo con Houston). Solo las lesiones de Durant y Thompson y un final de primavera mágico de los Raptors evitaron el threepeat.

Lo de los Lakers con esos tres habría sido divertido durante un tiempo, pero hubiese conllevado sus propios problemas. Es mejor la igualdad. Es mejor no saber qué equipo es el favorito de forma apabullante. Es mejor que haya rivalidad extrema en Los Ángeles y el Oeste.

Porque el Oeste pinta como el de sus mejores épocas. Muchos dicen que el de ahora será el Oeste más competido de nunca, pero, sin irnos muy lejos, los años 2008 y 2010 fueron un auténtico festín para los aficionados. Entre 4 y 5 candidatos reales por aquel entonces. ¿Este año? Warriors, Clippers, Lakers, Rockets aparecen como claros aspirantes. Y no muy lejos Jazz, Nuggets y Blazers pueden dar batalla a cualquiera.

En el Este dan palmas. A priori Toronto desaparece como candidato y Milwaukee y Philadelphia se quedan como grandes favoritos durante este curso. Boston e Indiana deberían dar guerra, pero no mucho más, y el proyecto de Brooklyn hasta que no regrese Durant no podrá considerarse como una seria amenaza.

Un plan marcado

¿Pagarías 36 millones de dólares al año a Tobias Harris o 35 a Kawhi Leonard? No hace falta que respondas a una pregunta que hace mucho tiempo se plantearon los Clippers y por eso ahora Philadelphia se encarga del salario de Harris y los Clippers del de Leonard. De esa idea, de ese plan, salen sus movimientos magistrales, los cuales expliqué en febrero

Iban a por Leonard y otra estrella y lo han conseguido con la participación de una leyenda NBA como Jerry West. West no solo es uno de los mejores jugadores de la historia y la imagen del logotipo de la NBA. También es el responsable directo de juntar a Kobe Bryant con Shaquille O’Neal en los Lakers; de llevar a los Grizzlies a los primeros playoffs de su historia; de colaborar en las elecciones de Klay Thompson y Draymond Green en los Drafts de 2011 y 2012; de apoyar la firma de uno de los contratos más rentables de siempre —el de Stephen Curry por cuatro temporadas y 44 millones en 2012—; de participar activamente en la idea de fichar a Durant en 2016; de deshacer el Big Three formado por Paul, Griffin y Jordan y convertir a los Clippers en un monstruo que va a pelear por el título durante varios años.

Señales

Todos estamos en shock, pero deberíamos haberlo visto antes. Al terminar las Finales de 2019 pasaron dos cosas que ya mencionamos aquí

Kawhi Leonard se puso fuera del proyecto de los Raptors en rueda de prensa, tal vez traicionado por su subconsciente.

“Esto es algo sobre lo que pueden construir”.

Y Kawhi Leonard acababa de ponerse en posición de hacer algo que nunca se ha hecho en la historia de la NBA.

Así que tenemos a Kawhi Leonard como tercer jugador capaz de ganar el campeonato y el MVP de las Finales con dos equipos diferentes. También lo hicieron antes Kareem Abdul-Jabbar y LeBron James. LeBron busca hacer algo que nunca nadie hizo, ni siquiera Jordan: liderar a tres equipos diferentes y ser campeón. Kawhi, a las puertas de los 28 años, puede plantearse también ese desafío.

Se lo ha planteado. Igual que LeBron James. 

Octubre, no tardes.