Ecos de la pretemporada

Volviendo a tomar el pulso a las estrellas.

Elio Martínez.

La nueva aventura de Chris Paul

Chris Paul se ha presentado en Oklahoma City con nueva mentalidad. Sabe que los objetivos de la franquicia son muy diferentes a los que estaba acostumbrado, pero no cree que su equipo vaya a ser una mera comparsa durante la temporada. Paul piensa que tienen equipo para competir todas las noches y ganar partidos. O al menos eso dice. 

El base, de 34 años, encara el curso cuidándose cada vez más y dice que físicamente se siente "mucho mejor que hace unos años". Paul recuerda que cuando era un novato en la NBA era habitual para él pasar a la hora del desayuno por el McDonalds que había cerca de las instalaciones donde entrenaban, comer algo de pollo frito de la cadena de franquicias Chick-fil-A a mediodía y pedir pizza por la noche. 

"No conocíamos otra cosa. Éramos jóvenes, la primera vez que vivíamos solos lejos de casa. Pero todo ha cambiado. Algunas de las decisiones más importantes que tomo diariamente tratan sobre lo que como". 

Paul ha decidido probar la dieta vegana durante el verano y espera poder mantener este nuevo estilo de vida durante la temporada regular dependiendo de cuál sea su rendimiento.

El mejor Klay Thompson que vimos

Tras promediar 26 puntos en las Finales de 2019 pese a sufrir una lesión en el segundo partido contra Toronto, Klay Thompson estaba a un nivel impresionante. Ya hemos hablado alguna vez de ese 58,5% de efectividad en triples anotando casi 5 canastas de tres puntos por noche. En unas Finales. Klay, ahora lesionado de gravedad, piensa que estaba en el pico de su rendimiento.

"Cuando sientes que estás mejor que nunca algo grave ocurre, es como una cura de humildad. De verdad que sentía que estaba en el mejor momento de mi carrera. Estaba al más alto nivel que he tenido. El modo en que estaba tirando, el modo en que estaba defendiendo. Estaba convencido de que era uno de los mejores jugadores. En otras eliminatorias o Finales he sido capaz de permanecer en segundo plano. Pero en esa serie sentía que estaba más imparable que nunca".

El escolta cree que de no haberse lesionado habrían ganado su cuarto título en cinco años, pero quita importancia a su pensamiento y reconoce que los ”if” son una forma de perder el tiempo.

"Creo que sí, que hubiésemos ganado si no me hubiese lesionado. Pero así es el deporte. Los "y si" no importan. Lo que importa es si cumples o no. Pienso que hubiésemos ganado. Pero nunca lo sabremos y es algo que hay que aceptar. Ahora veo a todos los que han tenido mala suerte lesionándose contra nosotros en los últimos años y tengo mucha más empatía por ellos".

Para volver a tal nivel será necesario que haga una recuperación perfecta y es por ello por lo que ya está descartado como mínimo hasta después del All-Star. No debería extrañarnos, por tanto, que pasase inédito por el curso 2019-20. El propio Klay ha dicho que no contradirá órdenes del equipo en ese aspecto. Ha estado estudiando otros casos similares y no tiene prisa alguna por volver mencionado el tiempo de recuperación de otros jugadores con su misma lesión —"LaVine estuvo 11 meses y medio; Gallinari un año; Tom Brady un año". Su idea es permanecer al más alto nivel hasta que esté "en la segunda mitad de la década de mis treinta" y por tanto, de apremios, cero.

La salud de Stephen Curry

En el Media Day Curry bromeó sobre los minutos que espera jugar esta campaña. “48 minutos por noche durante los 82 partidos. Me lo acaba de confirmar el entrenador Kerr hace un minuto”. Es evidente que Curry estaba de chanza, pero si los Warriors quieren tener opciones de playoffs y luego ver qué pasa durante las eliminatorias, el dos veces MVP tendrá que permanecer en pista muchos minutos y muchos partidos. Tras perderse 31 encuentros en la 2017-18 y 12 en la 2018-19, Golden State no podrá sostenerse si Curry baja de los ¿75? encuentros disputados. Draymond Green, encantado con la sensación de volver a no ser el máximo favorito, considera a su equipo candidato a jugar sus sextas Finales seguidas ya que Klay y Curry están en plantilla. Pero a Thompson a lo mejor no le vemos en todo el año y lo de Curry ya lo hemos comentado: no puede sufrir lesiones de importancia.

El peso de Joel Embiid

Embiid ha perdido unos 10 kilos. El pívot ha explicado que no se veía sobrado de peso, pero pensando en el tipo de baloncesto que practica, en "jugar como un base", prefería perder algo de peso para que su cuerpo sufra menos a lo largo de la temporada. 

Embiid explica que al haber perdido a J.J. Redick y Jimmy Butler cree que los 76ers tendrán menos espacio para actuar ya que ahora no cuentan con la amenaza de Redick, a quien "no se le puede dar ni un centímetro". Por tanto el camerunés ha trabajado en nuevos aspectos este verano y quiere tirar tras bote, jugar como un base y no depender tanto de anotar al poste ya que "cualquier equipo puede hacerte doble marcaje y hacerte soltar el balón, así que hay que encontrar modos de seguir dominando" para rendir cuando su equipo le busque en los finales apurados. 

El largo verano de LeBron James

La última vez que vimos a LeBron James jugar un partido fue el 29 de marzo. Han pasado seis meses desde entonces y habrán pasado casi siete cuando arranque la temporada 2019-20 con los Lakers. En el Media Day de su equipo se vio a un James relajado, más fino y con ganas, pleno de fuerzas tras haber pasado el verano más largo de su carrera, el cual ha aprovechado para “estar más con mi familia y amigos”, “rodar una película con la que estoy muy contento y será un éxito” y “trabajar mucho en mi juego”.

A las puertas de los 35 años (en diciembre), LeBron encara el curso con un nuevo compañero sobre el que quiere que recaiga gran parte del juego. Si los Lakers ya están trabajando con Davis para hacerle sentir como parte vital del futuro —será agente libre en 2020— y ningún fichaje se ha hecho sin su aprobación ni la de James, LeBron está dando todos los pasos necesarios para que los angelinos sean el equipo de James y Davis, no solo de James.

Ellos dos estuvieron en las cadenas de llamadas del general manager Rob Pelinka preguntando su opinión sobre posibles nuevos compañeros, ellos dos prepararon entrenamientos voluntarios de equipo en Las Vegas y sobre ellos recaerá la tarea de liderar y dar ejemplo. Pero, repito, LeBron quiere que se juegue partiendo de Davis, no de él.

“Si no jugamos a partir de Anthony Davis cuando esté en pista, entonces no tiene sentido tenerle en pista”, comentó la semana pasada LeBron. Para favorecer esto Frank Vogel está probando diferentes combinaciones en los entrenamientos emparejando a McGee o Howard con Davis para reducir su carga defensiva. 

“Jugando al lado de Dwight o JaVale es difícil anotar así. O con Javale y Dwight juntos. Es difícil anotar contra nosotros en la pintura. Ahora no tengo que taponar cada tiro o capturar cada rebote. Tenemos a otros jugadores que pueden hacerlo”.

Interesante también fueron las declaraciones de LeBron sobre los dirigentes de los Lakers. Tras ser criticados hasta la saciedad por parte de la prensa después de todo el affaire Magic Johnson, James se refirió a todos ellos con nombre y calificativo. 

“Rob (Pelinka), Kurt (Rambis), Linda (Rambis) y Jeannie (Buss) y todos los que están en la directiva hicieron un trabajo increíble este verano. De adquirir a A.D. a conseguir al resto del equipo, traer de vuelta a agentes libres del año anterior y formar una plantilla han hecho un trabajo increíble. Contratar al cuerpo técnico, elegir a cada integrante del staff en medio de toda la narrativa de mierda sobre nuestra franquicia dirigida en contra de Rob y la maravillosa gente que tenemos ahí arriba. Se mantuvieron concentrados en lo que tenían que hacer para ayudar al equipo”.


El entrenamiento secreto de Kobe Bryant

Resulta que Kobe Bryant y Phil Handy, uno de los entrenadores asistentes de los Lakers, organizaron un secreto y exclusivo plan de dos días para que algunos de los mejores jugadores de la NBA entrenasen en las instalaciones Mamba Sports Academy situadas en Thousand Oaks, California.

Allí se reunieron los días 26 y 27 de agosto 18 jugadores: Kawhi Leonard, Paul George (estos dos parece ser que fueron los únicos que no participaron en los entrenamientos y no coincidieron, solo estuvieron un día cada uno), Kyrie Irving, Jamal Murray, De’Aaron Fox, Aaron Gordon, Isaiah Thomas, Rodney Hood, Tobias Harris, Buddy Hield, Bobby Portis, John Collins, Josh Hart, Jordan Clarkson, Norm Powell, O.G. Anunoby, Stanley Johnson y Kentavious Caldwell-Pope. 

La lista incluye estrellas y jugadores jóvenes con proyección y fue elaborada por Bryant y Handy, quienes además se encargaron de hacer llegar las invitaciones por texto, voz o en persona. Al parecer acudieron todos los que pudieron y los que no fue por estar disputando el Mundial o encontrarse fuera de Estados Unidos. De hecho hay jugadores que se enteraron de la celebración de este encuentro y se quedaron con las ganas de ir por no haber recibido la invitación.

Entre los entrenadores asistentes que también participaron en el evento había algunos de ellos que tienen cargos actuales en equipos NBA como Golden State, Utah y New Orleans.

Uno de los aspectos más curiosos de este evento fue que Bryant y Handy trataron de que consistiese única y exclusivamente sobre baloncesto. Para ello impusieron varias reglas: sin invitados ni amigos, sin cámaras ni redes sociales, sin patrocinadores, sin otros eventos en la agenda. Solo baloncesto. De hecho los propios jugadores eran los encargados de encontrar alojamiento, págarselo y llegar a las instalaciones por sus propios medios. Kobe ponía el sitio, su trabajo y poco más. 

¿Y qué hicieron todos esos jugadores y entrenadores NBA en el minicamp? Según lo que se ha filtrado y lo que ha querido contar Bryant a través de las cuentas de redes sociales de la Mamba Sports Academy podemos establecer tres áreas principales: trabajo en pista individual y en partidillos 3 contra 2 o 1 contra 1; trabajo de análisis en pizarra dirigido por Bryant; y tests con aplicaciones especiales en iPads para probar reflejos, comprensión y capacidad visual y espacial. Se cuenta que las sesiones fueron duras y se extendieron de siete de la mañana a cuatro de la tarde.

(Habrá que hablar un poco más sobre este evento en el próximo episodio del podcast, que ya está a la vuelta de la esquina).