★ Ecos de la pretemporada (2)

Una de kilos, salvadores, alturas falsas, aviones y colores.

Elio Martínez.

Ganar kilogramos cuando no se debe

Todos hemos visto esas fotos del antes y después que utilizan nutricionistas y gimnasios para promocionar sus servicios mostrando ejemplos de lo que te puede ocurrir a ti si sigues sus planes. Eso mismo es lo que hacen en Miami con todos sus jugadores cuando fichan por los Heat o arrancan una nueva temporada. Cada componente de la plantilla se somete a una fotografía sin camiseta y meses después les vuelven a tomar la misma instantánea para que vean el cambio que han experimentado después de alimentarse y entrenar bajo los designios de la franquicia. 

Esa forma de actuar ayuda a que los jugadores cumplan con unas exigencias físicas y se pican ellos mismos cuando ven lo que han conseguido otros miembros del equipo en el pasado. Y así fue como James Johnson perdió 17 kilos de peso y redujo su porcentaje de grasa corporal del 14,5% al 6,75% en 6 meses desde que empezó a entrenar con los de Florida en la campaña 2016-17. Vio lo que Joe Johnson había conseguido en tres meses en el pasado y él quiso ser un nuevo caso de éxito.

Pero hete aquí que el cuerpo es débil, la mente olvidadiza y el deseo difícil de controlar. James Johnson se ha presentado en la pretemporada 2019 sin cumplir los “requisitos físicos” del equipo y por tanto ha sido apartado del grupo hasta que “alcance y mantenga dichos requisitos”. Así se las gastan en Miami. No estaría mal que muchas otras instituciones de cualquier deporte tomasen ejemplo. Si no estás como debes estar para hacer tu trabajo, a casa a hacer los deberes.

Zion, el cuarto en hablar

Los Pelicans, en esta nueva era bajo el mando de David Griffin y con Anthony Davis como un recuerdo cada vez más lejano, no quieren que la presión haga mella en Zion Williamson. El novato, no olvidemos, tiene 19 años recién cumplidos y las expectativas están tan altas que desde la directiva de la franquicia se está apostando por dejarle en un plano inferior más acorde a su edad.

En el Media Day de los Pelicans, cuando llegó el turno para que los jugadores hablasen, Zion Williamson fue relegado a la cuarta posición por detrás de Jrue Holiday y otros dos recién llegados como J.J. Redick y Lonzo Ball. El mensaje sigue siendo el mismo.

Lo que dijo David Griffin sobre Zion en junio:

“No es el salvador de la franquicia. Se trata de un chaval de 19 años. Zion llega para pasar este año aprendiendo a cómo jugar y ganar en la NBA. Este es el equipo de Jrue Holiday”.

Lo que dijo Alvin Gentry sobre Zion hace unos días:

“No está aquí para salvar a nuestra franquicia. No le vamos a pedir que se ponga una capa, vuele y salve al equipo”.

Tranquilidad, paciencia y protección con él. Que Lonzo Ball saliese a hablar antes que Zion me recordó al contraste entre la presentación de Lonzo con los Lakers y la de Williamson con los Pelicans. Cuando Ball fue presentado, Magic Johnson dijo de él que esperaba que en unos años su camiseta con el número 2 estuviese colgada de las paredes de las instalaciones de El Segundo tras haber batido muchos de sus récords. Si los Pelicans no quieren que Zion aparezca como héroe, Magic trató de que identificásemos a Lonzo como el posible nuevo gran base de la historia de la NBA. Diferentes formas de dirigir y motivar.

Otra frase más para entender quién es Zion, en esta ocasión de David Griffin:

“Creo que las expectativas que hay con él se oponen a lo que él es como persona. Esa expectación le dibuja como algo que no es en absoluto”.

Sigo siendo fan de Griffin.

Altura y edad reales

Ya hace una semana que supimos que la NBA se ha puesto seria con el tema de las fichas de los jugadores. Se acabaron las alturas falsas y los jugadores que de repente tienen un año más de lo que todas las webs, incluida NBA.com, anuncian. Del primer caso, la altura, hay decenas de ejemplos. Kevin Durant nunca ha querido ser catalogado como un jugador de 7 pies, igual que Kevin Garnett o Tim Duncan. Durant decía que si le ponían una altura de 6 pies y 9 pulgadas tenía la altura perfecta para ser alero y superándola le colocarían de ala-pívot; Garnett y Duncan lo que querían era seguir siendo considerados power forwards y no pívots. El caso contrario es el de nombres como J.J. Barea, Allen Iverson, Charles Barkley o Draymond Green, siempre listados con una altura superior a la real para que así no se dijese que eran pequeños para sus puestos.

En cuanto a la edad no ha habido tantos casos (que sepamos), pero el último fue demasiado impactante como para pasarlo por alto. Buddy Hield celebró su 26º cumpleaños en diciembre cuando todo el mundo creía que eran 25 años los que debía festejar. Hield explicó que dio su pasaporte desde el primer momento que llegó a Estados Unidos y que los directivos de los Kings sabían su edad real, pero en todos los sitios de estadísticas, incluidas las oficiales, aparecía como un año menor.

Todo eso se acabó. Una de las novedades de la temporada es que la NBA exige que las franquicias certifiquen la edad y altura de los jugadores en la primera semana de cada pretemporada o en la primera semana desde que un jugador se incorpore a un nuevo equipo durante la pretemporada o temporada regular. Para la edad habrá que enviar a la Liga un pasaporte o permiso de conducción y para la altura será necesario enviar un certificado firmado por uno de los médicos del equipo con la medición real de cada componente de la plantilla. Sobre el peso no ha habido novedades ya que es un dato que fluctúa mucho a lo largo del curso.

Estaremos atentos a posibles cambios respecto a lo que figuraba hasta el momento.

El avión de Drake

Los Kings están realizando un viaje muy especial para poder participar en el histórico momento en el que un partido con equipos NBA (Indiana Pacers será el rival) se juegue en India. Será la primera vez que ocurra algo así. El desplazamiento desde Estados Unidos a India no es sencillo ni corto, por lo que en Sacramento estuvieron buscando aviones que pudieran cubrir el trayecto con las máximas comodidades para la expedición.

Y aquí es donde entra Drake con su avión. El rapero disfruta de un Boeing 767 valorado en casi 200 millones de dólares que la compañía Cargojet le ha cedido para su uso personal a cambio de publicidad en redes sociales. El avión ha tenido una renovación con un coste estimado de 100 millones de dólares y parece ser una auténtica maravilla de la que ahora están disfrutando temporalmente los Kings.

De’Aaron Fox está escribiendo un diario en The Undefeated sobre el viaje a India y de momento de lo que más ha hablado es del avión de marras, mucho más que del Taj Majal o sobre el país en sí. Antes de montar se mostró excitado por poder usarlo, pero con ciertos reparos al conocer que no tenía Wi-Fi incorporado:

“Vi que tenía camas y televisiones. Pero me fastidia que no tenga Wi-Fi. No sé cómo vamos a superarlo durante 20 horas. La gente dice ‘los millenials no pueden vivir sin Wi-Fi’. Y estoy totalmente de acuerdo con ello. Tendré una PS4, películas y programas de televisión descargados en el ordenador. Trataré de pasarlo bien y dormir. ¿20 horas de viaje? Es demasiado largo”.

Pero tras la experiencia a bordo de ‘Air Drake’ estaba encantado de la vida:

“Volar en el avión de Drake es flipante. Fueron 20 horas —que pasaron como 20 horas— pero no era como ir en un avión normal en el que te molestan los oídos, nada de eso ocurrió. Jugamos al FIFA, Madden, 2K, empezamos a jugar un poco a Assassins Creed, moló. Es como estar en tu salón, pero en un vuelo, así de cómodo era. Pusimos música y todo, pero no puedes estar escuchando música 20 horas seguidas”.

“Incluso cuando estábamos de pie no parecía que estuviese cansado o con problemas a la hora de ponerme de pie porque es como estar en tu salón. Dormí probablemente ocho o nueve horas. Creo que había como seis habitaciones, habitaciones de verdad, así que la gente durmió ahí. Yo no dormí en las habitaciones, solo me pasé un rato a estar con compañeros.”

Los privilegios de jugar en la mejor liga de baloncesto del mundo.

La cancha gris de los Nets

Nunca ha habido una cancha gris en la NBA. Jamás. La temporada 2019-20 será la primera en la que una pista de un pabellón NBA sea gris y el dueño de la misma es el equipo de Brooklyn. Revolución para renovar la imagen que proyectan al mundo apoyándose en los tonos de las canchas y los barrios de uno de los grandes distritos de Nueva York.

La Liga aceptó la propuesta de los Nets —según ESPN hace años otra franquicia planteó la posibilidad de usar una pista negra, una idea rechazada— y tras probar varios grises diferentes han encontrado el definitivo, el que resulta gris a la vista de todos y funciona bien en televisión.

Sean Marks, general manager de los Nets, está encantado con el resultado de su nueva cancha, acentuada con una solitaria “B” en el círculo central —han desparecido las palabras Brooklyn y New York del anterior diseño— y culminada en los fondos con “Brooklyn Nets” en Helvetica, la misma tipografía que se utiliza en el sistema de metro del área metropolitana de Nueva York.

¿Mi opinión? Me gusta, pero necesito ver un partido completo para emitir la valoración final. Hubiese dejado lo de Barclays Center en negro, pero supongo que alguien en Barclays lo quería en su azul corporativo para no enfadar a sus jefes.