El mejor récord de todos los tiempos

La temporada 1995-96 dio comienzo entre el desbordado optimismo de la afición de Chicago y el hambre insaciable que consumía las entrañas de Michael Jordan. Mientras otros aprovechaban el verano para descansar, él se había estado castigando durante tres largos meses, cada día, sin descanso, con el fin de completar su venganza. Estaba pletórico e increíb…

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