Jerry Sloan: el arte moribundo de la perseverancia

Su legado no entiende de Párkinson.

El baloncesto siempre ha sido lo más importante en la vida de Jerry Sloan. Su inseparable compañero durante más de cinco décadas. Una suerte de consuelo y edén del reposo, dentro de una particular existencia más próxima a la tragedia que al éxito. Comió de ambos platos. Aunque, eso sí, de uno más que del otro. Y demasiado pronto.

Con tan solo cuatro años…

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