La situación entre Houston y Golden State

¡Hola! Lo que está sucediendo a nivel de despachos, filtraciones y presiones entre Houston y Golden State bien merece un Extra monográfico.


Thearon W. Henderson/Getty Images
Por Elio Martínez.

Hoy, tal vez para disgusto de algunos, vamos a hablar de árbitros pero lo vamos a hacer de la forma más breve posible explicando lo que está pasando entre Houston y Golden State.

Como bien sabéis, en el primer partido de la eliminatoria los Warriors ganaron 104 a 100 y si hubo polémica arbitral durante el partido después ha habido mucha más. Los jugadores y entrenador de Houston, con James Harden a la cabeza, se quejaron amargamente de cómo fue pitado el partido y Harden dijo algo que llamó la atención: “Solo quiero que me piten con justicia”.

Muchos enarcaron las cejas porque no podían creer que Harden, un jugador que explota el reglamento para conseguir el mayor número de intentos de tiros libres, dijese algo así, pero resulta que lo dijo no solo por lo que ocurrió el domingo. Esto viene de atrás.

Los Rockets han decidido que están hartos de cómo se pita a los Warriors y han desatado la caja de Pandora con un lobby brutal a niveles públicos como pocas veces se han visto en la NBA (¿tal vez Mark Cuban ha sido el único en acercarse?). Han filtrado que el pasado año hicieron un informe de TODAS las jugadas de la serie entre Warriors y Rockets de 2018 (4-3 para Golden State) documentando cada acción con los informes arbitrales de cada jugada (algo que realiza la propia NBA de todos los partidos que se juegan) con el concluyente resultado de que los Rockets habían sumando menos puntos de los que debían haber obtenido en 6 de los 7 partidos.

Para llegar a ese resultado lo que hicieron los Rockets es aplicar una expectativa de puntuación en cada jugada mal señalada (faltas de tiro señaladas o no, violaciones, balones sueltos, etcétera) tanto para los Warriors como para los Rockets. Ese informe decía que los fallos arbitrales habían provocado que el campeón de la NBA en 2018 fuese otro equipo del que debía haber sido y avisaban que no haber participado en las Finales había supuesto a Houston pérdidas de al menos 20 millones de dólares.

El informe no fue enviado a la liga en su momento, pero sí comentado con altos directivos de la NBA en diversas ocasiones durante la primavera y el verano reclamando justicia y un mejor arbitraje para Houston y Golden State.

Ayer lunes, muy molestos con lo sucedido el domingo, el informe fue filtrado y una copia (o partes de ella) cayó en manos de The Athletic y ESPN, mientras desde Houston se decía que en el primer partido de la serie de este año ocho intentos de triple de los Rockets terminaron en falta no señalada y por tanto los Rockets se quedaron sin 24 tiros libres. 

La franquicia tejana también dejaba caer mediante filtraciones a periodistas que deseaba que los partidos fueran controlados por árbitros de menor experiencia por aplicar mejor las nuevas reglas que ha ido introduciendo la NBA en los últimos años.

El colmo para rematar el día fue que la NBA, en su informe de los dos últimos minutos de cada partido apretado, confirmaba que hubo tres errores en contra de los Rockets en esos dos minutos finales y que Stephen Curry debía haber sido expulsado quedando 1:10. Casualmente fue Curry quien decidió el partido con un triple faltando 30 segundos, un triple que según la propia NBA él no podía haber intentado porque tenía que haber estado ya en el banquillo.

Steve Kerr, entrenador de los Warriors, respondió con un amago de caída tras rozarse con una periodista durante la rueda de prensa del lunes, emulando lo que él creía que Harden había hecho en varias ocasiones. “No recuerdo a la gente cayendo al suelo todo el rato al tirar un triple cuando yo jugaba. Era una regla diferente. Una vez que soltabas la bola, se permitía el contacto, no había falta por eso. Pero ahora eso es parte del juego y hay mucho engaño por ello”. Kerr añadió más: “¿No crees que hubo diez decisiones que pensamos que eran falta a nuestro favor y no nos las pitaron?“.

La situación, por tanto, es caótica. Los árbitros van a ser señalados con lupa en cada jugada, ambos equipos están hablando solo de arbitrajes, Houston presiona con un lobby atroz y puede haber partidos en los que jugadores clave terminen expulsados simplemente por protestar por cómo se está calentando la eliminatoria.

Lo que más interesa en el aspecto extradeportivo es ver cómo se maneja la NBA en estas peligrosas aguas en las que se está cuestionando la integridad de la competición mediante informes analíticos que dicen que los resultados debían ser otros.

Atentos.