★ Quiero contarte algo

1.000 palabras desde el corazón.

Elio Martínez.

Texto y espacio. Texto negro y espacio en blanco. Nada más.

Cuando vives algo a diario te acostumbras a ello, pero aún estoy maravillado de poder decir, en 2019, que escribo en una web que solo tiene texto negro y espacio en blanco. Una web en la que no hay publicidad ni efectos de artificio. Una web que solo leen suscriptores interesados en lo que contamos y los temas sobre los que los tratamos. Una web que no depende del SEO y el SEM; ni de caer mejor o peor al algoritmo de Google; ni de que el otro algoritmo que decide el ritmo del mundo, el de Mark Zuckerberg en Facebook, destaque cada texto que hagamos en medio del contenido viral y fake de turno.

Con bastante peor gusto en lo que a tipografías, diseños y colores se refiere, pero libres de los males de esta época, eran casi todas las webs hace dos décadas. En ese contexto fue en el que accedí a Internet en 1998 y comencé a crear páginas de videojuegos para cumplir con el deseo de expresarme y aprender cómo funcionaba una publicación online. Parte de esa motivación seguía en 2008 cuando adquirí el dominio nbamaniacs.com, decidido como estaba a escribir sobre la NBA en una página que fuese simple y agradable. Sin más pretensiones.

Luego llegaron las redes sociales, la publicidad, los vídeos, los efectos y todo cambió.

Por eso, en los años de constante crecimiento de nbamaniacs, me seguían atrayendo proyectos como Tumblr, Medium y Telegram y experimenté publicando contenidos paralelos en esos sitios para ver si desde ahí podíamos ganar tracción de alguna manera. El objetivo no era otro que publicar contenido sin los rigores del Internet de esta segunda parte de la década: palabras clave, mínimo de palabras requerido, temas no muy de nicho, publicidad por doquier, titular llamativo y una fotografía como mandato imperioso para que el contenido pueda ser compartido en redes sociales y Google no piense mal de ti.

Todos eran pasos de prueba en la misma dirección: sencillez, limpieza, sin depender de la publicidad y del tráfico. Experimentos, en suma. Pero ni Tumblr, ni Medium, ni Telegram sirvieron para conseguir una base de usuarios en la que apoyarse y así establecer un nuevo camino lejos de la publicidad programática. Las iniciativas que tomamos para crear contenido especial en abierto tampoco eran rentables y las únicas que seguían llamando a la puerta día sí y día también eran las casas de apuestas pidiendo contenido patrocinado camuflado. Y una y mil veces dijimos que no porque nuestro proyecto no estaba para crecer o sostenerse gracias al contenido camuflado de las casas de apuestas.

Y en esas llegaron ideas como Revue, Substack y el inicio de los contenidos premium y las newsletters. ¿Valía la pena explorar ese vía? ¿Era un plan muy loco? ¿Sería sostenible?

Para las dos primeras preguntas tengo respuesta: sí. Para la tercera necesito más tiempo. Extra nbamaniacs apenas tiene siete meses de vida y la mitad de ese periodo ha transcurrido en verano, una época que en la NBA es más tranquila que Madrid en la primera quincena de agosto. Acabamos de empezar como aquel que dice. Una temporada completa es la que servirá para tener una mejor idea de Extra nbamaniacs. Qué es, a qué aspira y cuál es su futuro.

En el camino deberemos luchar contra el pensamiento instaurado de que pagar por contenidos en Internet es una rareza, pero no estamos solos a la hora de propagar el mensaje. De hecho esta semana dos de las publicaciones que sigo, muy diferentes entre sí, toman un rumbo similar: El Mundo Premium y Mixxio en Patreon. Las señales por parte de la industria son claras: los contenidos trabajados, especiales, de nicho y el buen periodismo solo podrán existir si hay lectores dispuestos a pagar por ello no con sus datos, vendidos al peor postor, sino con su dinero.

Por tanto, aquí estamos, a 22 de octubre de 2019, dispuestos a pasar un curso completo haciendo que Extra sea un proyecto que os guste cada día más y del que os sintáis orgullosos de formar parte.

Gracias por estar ahí.


Recuerda los beneficios por ser suscriptor de Extra nbamaniacs:

  • Acceder a todo el archivo de Extra, el cual tiene piezas que se pueden leer en cualquier momento, atemporales.

  • Comentar todos los textos publicados con otros suscriptores o los autores en extranbamaniacs.com o mediante correo electrónico.

  • Escuchar todos los episodios de El podcast de nbamaniacs (esta temporada ya hemos publicado dos episodios).

  • Opción de añadir un suscriptor adicional de forma gratuita a tu suscripción, al estilo Netflix (promoción que finalizará en unos días, es como un 2x1).

  • Apoyar a un medio independiente a mantenerse sin depender exclusivamente de la publicidad programática.

  • Y una novedad que viene ahora…

Mr. Extra

Todos los viernes de la temporada 2019-20, solo para suscriptores de Extra nbamaniacs, Sergio Andrés escribirá una columna muy especial titulada Mr. Extra. Y os preguntaréis (con razón), ¿qué es Mr. Extra? 

Lo cuenta Sergio:

Mr. Extra va a ser un espacio en el que hablaré cada viernes del que para mí haya sido el personaje de la semana (ojo: no confundir con el jugador de la semana). Hablaré de entrenadores, directivos y, sobre todo, de jugadores que, por lo que sea (por su juego, sus estadísticas, su equipo, su vida diaria, su contrato, sus manías), capten mi atención cada semana.

¿Mi intención? Evitar hablar siempre de los LeBron, Harden, Kawhi y compañía. Hablar de la liga entera, de todos los protagonistas que pueda.

Suena bien, ¿no?


Y si no eres suscriptor y te unes ahora podrás disfrutar de un descuento especial que variará dependiendo lo rápido que te suscribas ya que hay pocos descuentos disponibles de cada oferta (es la mayor promoción que hemos hecho en estos meses):


Aquí no queremos secuestrar tu atención para rentabilizarte. Aquí no importa el tráfico. Aquí no hay clickbait. Aquí no hay mierdas. Aquí hay texto negro y espacio en blanco.

Bienvenidos a la 74ª temporada de la NBA.